40 años de Poäng

Está icónica butaca que todos hemos tenido en algún momento de nuestra vida cumple 40 años y ¡en forma!

El Sillón Poäng es una de las piezas más longevas y emblemáticas de la firma Ikea. Paradojicamente no es un diseño sueco sino de un japonés, Noboru Kamakura. En 1977,   Noboru Kamakura recibió el encargo de Sillón Poang Funda Naturalcrear «un sillón para toda la vida», y parece que lo consiguió porque desde que la firma sueca lo incluyó en su catálogo en 1977 bajo el nombre de POEM, no ha salido de él, lo que lo convierte en uno de sus productos más antiguos y vendidos. ¿Quién no ha tenido un Poäng el algún momento de su vida? Su diseño, comodidad, versatilidad, por la gran cantidad de combinaciones posibles con sus fundas, unido a su más que competitivo precio parecen ser las claves de este top ventas.

Mi historia personal con esta butaca se remonta a mis años de estudiante. Un piso de alquiler compartido entre varias amigas y una butaca que mi compañera se empeñó en comprar junto a su correspondiente reposapiés y que debo reconocer a mi al principio no me hacía ninguna gracia. Y es que a mí me parecía aparatosa, pese a su aparente ligereza de líneas es bastante grande, y la verdad es que no muy mona si la comparamos con otros sillones, pero el destino iba a hacer que me comiese mis palabras. Tuve un accidente de coche de lo más tonto y me hice un esguince cervical. El dolor era insoportable se me quedó paralizado el cuello y media espalda y no sabía ni como sentarme. Hasta que me senté en el Poäng, claro. Y ahí cambió todo amigos, porque hay una cosa en la que resulta imbatible este sofá y es su comodidad extrema. Desde aquel momento me enamoré y reconozco que he tenido varios Poang en mi vida.

Sillón Pello con Funda en Terciopelo Marsala

Tal vez no conozcais otros sillones de la familia Poang. Su hermano barato es la butaca Pello. Pello resulta irresistible en precio (29,90€) y es casi igual de cómodo. Resulta muy sencillo porque solor se vende en chapa de abedul y funda de algodón color crudo, pero puedes personalizarlo con una de nuestras fundas y «elevarlo» al siguiente nivel. Mirad lo bien que queda con una funda en terciopelo Marsala. ¡Irreconocible!

La versión más tierna del sillón Poäng lo encontramos en su versión infantil. Yo lo llamo Mini Poäng y estoy enamorada de esta butaquita. Es apta desde los 18 meses aproximadamente y puede durar hasta los 7-8 en función de la complexión del niño. Al igual que el sillón Pello, Ikea solo lo comercializa en una versión en color beige y en este caso la colchoneta no es desenfundable. El resultado es bastante malo porque le salen bolitas con facilidad y se mancha enceguida.

En Telas del Sur hemos creado unas colchonetas idénticas con nuestras telas infantiles para que los Reyes de la casa la disfruten a tope y la verdad es que quedan monísimas. Esta ya la disfruta el peque de una de nuestras clientas. Está confeccionada en la tela Star Beige y es una butaca digna de El Principito ¿a qué si?

MiniPoang estrellas

¿Cuál es la historia de tu Poäng? Te atreves a hacerlo único? Explora todas las posibilidades de tu butaca con una funda única y atrevida ¡Feliz funda nueva!

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